Coaching online de transformación física para profesionales que ya intentaron solos y se cansaron de improvisar. Sistema personalizado, seguimiento real, sin dietas extremas ni rutinas imposibles.
La mayoría de planes están diseñados para atletas o influencers — no para profesionales con trabajo exigente, horarios complejos o poco tiempo. El resultado siempre es el mismo: empiezas bien, en semanas el sistema se rompe, y terminas peor que antes.
No es entrenamiento aislado. Es un sistema integral diseñado para sostenerse con tu vida real.
Diseñado para tu nivel, tu tiempo y tu contexto. Progresión real, cargas bien manejadas, sin ego ni riesgo innecesario. Cada sesión tiene un propósito claro.
Estrategia calórica clara con opciones reales. Comes bien sin obsesionarte, con margen para vivir sin culpa. Sin alimentos prohibidos, sin dietas de castigo.
El mejor plan no sirve si no lo sigues. Trabajamos los hábitos, la consistencia y la mentalidad aplicada al proceso. Estructura, no fuerza de voluntad.
Revisamos tu progreso quincenalmente, ajustamos variables, corregimos lo que no funciona. El plan evoluciona contigo, sin estancamientos.
Vine de Brasil a Chile a los 20 y tantos con una propuesta de baile que nunca se concretó. Sobreviví bailando en discotecas y dictando clases de baile en gimnasios — spinning, body pump, lo que saliera. La carrera de Educación Física que había empezado en Brasil quedó incompleta.
En 2014 empecé como instructor de sala de fuerza. Ahí descubrí que la gente confiaba en mí. Mineros, profesionales, personas con vidas exigentes me empezaron a contratar como personal trainer. Empecé con uno. Después llegaron solos. Tuve cartera completa durante años.
Y entonces vino la pandemia.
Encerrado, sedentario, con los ingresos del gimnasio cayendo, tuve que entrar a la minería para sobrevivir. Subí 20 kilos. Mi autoestima se desplomó. Pasé de un cuerpo atlético a un cuerpo que no reconocía en el espejo. El hombre que había construido su identidad sobre el movimiento, el escenario y el físico, ahora era un trabajador minero con sobrepeso, cansado, encerrado en turnos rotativos.
Tres años intentando volver al gimnasio sin estructura. Iba por ir. Entrenaba por entrenar. Sin progreso real, sin lógica, sin método.
El año pasado decidí parar de improvisar. Empecé a estudiar en serio: control calórico diario, estructura semanal, progresión de cargas, entrenar con cabeza y no con ego.
Los cambios fueron brutales. En meses recuperé el cuerpo que pensaba perdido. Amigos y conocidos empezaron a preguntarme qué estaba haciendo. Tres personas, sin que yo vendiera nada, me preguntaron si daba asesoría. Ahí entendí que tenía algo que enseñar.
Fitness Lógico nació de eso. No de un curso. De mi propia caída y mi propia reconstrucción.
Trabajo online porque mi turno minero 7×7 no me deja hacerlo presencial. Trabajo con pocos clientes porque quiero entregar atención real. Y trabajo específicamente con profesionales ocupados porque entiendo cómo se siente perder el control del cuerpo cuando todo lo demás también te exige.
No vendo motivación. Vendo el sistema que a mí me funcionó cuando lo demás falló.
Análisis de punto de partida, historial, contexto y objetivos reales.
Rutina diseñada para tu nivel, tu tiempo y tu equipamiento disponible.
Calorías y macros calculados, ajustados a tu vida real, sin extremos.
Seis sesiones en total durante los 90 días — diagnóstico, ajuste, dirección.
Canal directo conmigo, respuesta dentro de 24h. Sin asistentes ni respuestas genéricas.
Acceso a tu rutina, progreso y materiales en una app dedicada, no PDFs sueltos.
El plan no es estático. Cada semana revisamos progreso y optimizamos variables.
Diseñado para turnos rotativos, viajes, agendas exigentes — no para vida ideal.
No trabajo con todos. Esto te ayuda a saber rápido si esto es para ti o no.
El Programa Fundador es la primera generación de Fitness Lógico. Solo 5 personas acceden a esta versión, a condiciones únicas que no se repetirán.
Conversación inicial sin compromiso · 15 minutos
Trabajo con un número reducido de asesorados para garantizar seguimiento real y ajustes de calidad. Cuando los cupos se llenan, no hay nuevos ingresos hasta el siguiente periodo.